1. Cristo prometió regresar
La historia de este mundo no terminará simplemente porque una civilización desaparezca.
La Biblia presenta una esperanza mucho mayor:
Jesucristo regresará.
Para el cristiano, la segunda venida no debería ser solamente una doctrina.
Es una promesa.
Una esperanza.
Y también un llamado a estar preparados.
2. Vivimos esperando
Jesús habló de señales.
Los profetas hablaron de acontecimientos futuros.
Apocalipsis presenta un conflicto final.
La Biblia llama constantemente al pueblo de Dios a permanecer despierto.
No para vivir aterrorizado.
Sino para vivir preparado.
Existe una diferencia enorme.
El miedo paraliza.
La esperanza prepara.
3. Prepararse no significa adivinar fechas
La Biblia no nos llama a establecer fechas para el regreso de Cristo.
Nos llama a estar listos.
La verdadera preparación no consiste en intentar descubrir exactamente qué día ocurrirá.
Consiste en preguntarnos:
¿Cómo estoy viviendo hoy?
¿Estoy caminando con Cristo?
¿Estoy estudiando Su Palabra?
¿Estoy obedeciendo lo que conozco?
¿Estoy permitiendo que Dios transforme mi carácter?
¿Estoy preparado para Su regreso?
4. El conflicto es espiritual
Los últimos acontecimientos bíblicos no pueden entenderse solamente desde la política, la economía o la tecnología.
Existe un conflicto espiritual.
La Biblia presenta un enfrentamiento relacionado con la adoración, la fidelidad y la autoridad de Dios.
Por eso debemos mirar más allá de las noticias.
Más allá de las tendencias.
Más allá del miedo.
Debemos regresar a la profecía.
Y más importante aún:
regresar a Cristo.
5. No esperes para prepararte
La preparación para el regreso de Jesús no comienza cuando aparezca la última señal.
Comienza hoy.
Con una Biblia abierta.
Con oración.
Con arrepentimiento.
Con fe.
Con obediencia.
Con una decisión diaria de permanecer cerca de Cristo.
Porque la pregunta no es solamente:
“¿Cuándo viene Jesús?”
La pregunta es:
“¿Estoy listo para cuando venga?”