Acerca de mí

 Mi camino hacia la verdad | Marca o Sello

1. ¿Quién soy?

Soy Sergio.

Mexicano de corazón, viviendo en Estados Unidos, esposo y padre de dos hijos que considero una de las mayores bendiciones que Dios me ha dado.

También soy emprendedor por naturaleza. Siempre he tenido dentro de mí ese deseo de construir, avanzar, aprender y dejar una huella que vaya más allá de mi propia vida.

Pero si tuviera que definirme por encima de cualquier profesión, proyecto o emprendimiento, diría algo mucho más sencillo:

Soy un hombre que decidió buscar la verdad.

Y esa búsqueda terminó llevándome a un lugar que jamás imaginé.

A la Biblia.

No simplemente como un libro religioso, sino como la Palabra de Dios, como una fuente de respuestas y como una luz capaz de revelar cosas que durante mucho tiempo permanecieron ocultas para mí.


2. Creía en Dios, pero no entendía la Biblia

Desde niño conocí a Jesús.

Siempre tuve cierta creencia en Dios. Sabía que existía. Sabía que la Biblia hablaba de Él. Creía en muchas de las historias bíblicas.

Pero había un problema:

creía, pero no entendía.

Nunca fui una persona que creciera asistiendo regularmente a una iglesia.

Era creyente, pero a mi manera.

Tenía ideas sobre Dios, pero no tenía una comprensión profunda de la doctrina bíblica. Conocía algunos versículos, algunas historias y algunos conceptos, pero cuando aparecían temas como profecía, Daniel, Apocalipsis, el sábado, la segunda venida de Cristo o el estado de los muertos, encontraba más preguntas que respuestas.

Y cuando escuchaba diferentes interpretaciones espirituales, muchas veces terminaba todavía más confundido.

Una persona decía una cosa.

Otra decía algo completamente diferente.

Alguien citaba un versículo.

Otro utilizaba otro versículo para contradecirlo.

Y entonces surgía una pregunta inevitable:

¿Quién tiene la razón?


3. Hasta que un día apareció un video

Y aquí comienza una de las partes más importantes de mi historia.

Yo no estaba buscando convertirme en adventista.

No estaba buscando una nueva denominación.

No estaba buscando cambiar mi manera de pensar.

Simplemente estaba navegando por YouTube.

Y entonces apareció un video.

Una persona estaba explicando la Biblia.

Pero había algo diferente.

No era solamente el tema.

Era la manera de explicarlo.

Versículo tras versículo.

Historia tras historia.

Profecía tras profecía.

Por primera vez sentí que alguien estaba conectando piezas que durante años habían estado separadas en mi mente.

Fue como encender una luz en una habitación donde había vivido durante mucho tiempo.

Y esa luz comenzó a revelar algo que me fascinaba desde niño:

la profecía bíblica.

Siempre había sentido curiosidad por ella.

Pero ahora comenzaba a entenderla.

Daniel ya no parecía un libro imposible.

Apocalipsis ya no parecía un conjunto de símbolos incomprensibles.

Las profecías comenzaban a conectarse con la historia.

Y algo empezó a cambiar dentro de mí.


4. La profecía comenzó a tener sentido

Mientras más estudiaba, más preguntas aparecían.

Pero esta vez era diferente.

Ya no eran preguntas que me alejaban de Dios.

Eran preguntas que me llevaban más profundamente hacia Su Palabra.

Comencé a estudiar.

Después estudié más.

Y cuanto más estudiaba, más encontraba conexiones.

Daniel con Apocalipsis.

Profecía con historia.

Símbolos con otros textos bíblicos.

El Antiguo Testamento con el Nuevo Testamento.

Y descubrí algo que cambió completamente mi perspectiva:

la Biblia puede explicar la Biblia.

No necesitaba comenzar con teorías populares.

No necesitaba depender de películas.

No necesitaba construir mi fe sobre especulaciones.

Necesitaba regresar a la fuente.

A la Palabra de Dios.


5. Así conocí el adventismo

Fue durante ese proceso de búsqueda que llegué a conocer el adventismo.

Y quiero aclarar algo:

no llegué por tradición.

No llegué porque mi familia fuera adventista.

No llegué porque fuera la religión que conocía desde niño.

No llegué por cultura.

Llegué porque estaba estudiando.

Estaba buscando respuestas.

Y encontré una forma de entender la Biblia que, desde mi perspectiva, comenzó a conectar muchas piezas que antes parecían desconectadas.

La profecía adquirió estructura.

La historia comenzó a tener significado.

Los mensajes de Daniel y Apocalipsis comenzaron a verse desde una perspectiva historicista.

Y sobre todo, comprendí algo que considero fundamental:

la verdad no necesita ser maquillada para ser atractiva.

La verdad debe ser examinada.

Debe ser comparada con las Escrituras.

Debe soportar preguntas.

Debe soportar investigación.

Y si algo realmente viene de Dios, no debería tener miedo de ser puesto a prueba.


6. De buscar respuestas a enseñar la verdad

Mi historia no terminó cuando conocí el adventismo.

En realidad, ahí comenzó una nueva etapa.

Porque cuando empiezas a descubrir algo que realmente transforma tu manera de entender a Dios, aparece una responsabilidad:

compartirlo.

Yo sé lo que significa estar confundido.

Sé lo que significa creer en Dios y aun así no comprender muchas partes de la Biblia.

Sé lo que significa escuchar diferentes explicaciones y no saber cuál es correcta.

Por eso nació Marca o Sello.

No como un espacio para presentar una religión de manera superficial.

No como un lugar para repetir frases religiosas.

Y mucho menos como un proyecto construido alrededor de emociones.

Marca o Sello nació con una idea sencilla:

volver a la Biblia.


7. ¿Qué significa Marca o Sello?

El nombre Marca o Sello representa una realidad que encontramos repetidamente en la profecía bíblica:

la adoración, la lealtad y la decisión final del ser humano.

La Biblia presenta un conflicto espiritual mucho más profundo de lo que muchas veces imaginamos.

No se trata simplemente de religión contra religión.

Se trata de verdad contra engaño.

De obediencia contra rebelión.

De adoración al Creador contra adoración a aquello que ocupa Su lugar.

Por eso el nombre tiene un propósito.

Marca o Sello busca hablar de esas verdades bíblicas que muchas personas nunca han estudiado profundamente.

Profecía.

Adoración.

Cristo.

Apocalipsis.

Daniel.

La segunda venida.

El conflicto espiritual.

La verdad presente.

Y todo aquello que la Escritura presenta como importante para los últimos días.


8. Una misión: claridad en medio de la confusión

Vivimos en una época donde tenemos acceso a más información que cualquier generación anterior.

Pero tener más información no significa necesariamente tener más verdad.

Tenemos miles de videos.

Miles de opiniones.

Miles de predicadores.

Miles de interpretaciones.

Miles de teorías.

Y en medio de todo eso, una pregunta sigue siendo necesaria:

¿Qué dice realmente la Biblia?

Esa es una de las preguntas centrales de Marca o Sello.

No quiero que simplemente creas algo porque yo lo digo.

Quiero que abras la Biblia.

Que leas el contexto.

Que compares los textos.

Que investigues.

Que hagas preguntas.

Que cuestiones incluso las cosas que siempre has creído.

Porque una fe que nunca puede ser cuestionada tampoco ha sido verdaderamente examinada.


9. Sin filtros. Sin cuentos. Sin confusión.

Mi misión es simple y radical:

que las personas conozcan la verdad al cien por ciento.

Sin filtros.

Sin cuentos.

Sin manipulación.

Sin sensacionalismo vacío.

Sin agregarle a la Biblia lo que la Biblia no dice.

Y también sin quitarle aquello que sí dice.

No quiero construir una audiencia que simplemente esté de acuerdo conmigo.

Quiero construir una comunidad que estudie.

Personas que abran sus Biblias.

Personas que hagan preguntas.

Personas que descubran a Jesús.

Personas que entiendan la profecía.

Personas que puedan distinguir entre lo que realmente enseña la Escritura y lo que simplemente se ha repetido durante generaciones.

Porque la verdad no se vuelve verdad porque millones la repitan.

La verdad es verdad porque es verdad.


10. Pero el centro siempre será Jesús

Aunque Marca o Sello habla mucho de profecía, quiero dejar algo completamente claro:

la profecía no es el destino final.

Jesús lo es.

Daniel apunta hacia Cristo.

Apocalipsis revela a Cristo.

La historia de la redención apunta hacia Cristo.

La segunda venida es la esperanza del regreso de Cristo.

Y toda verdadera comprensión profética debería llevarnos a una relación más profunda con Él.

No quiero que alguien conozca todos los símbolos de Apocalipsis y no conozca a Jesús.

No quiero que alguien pueda explicar Daniel 7 pero no pueda explicar el evangelio.

No quiero que alguien conozca la profecía y pierda de vista al Salvador.

Porque podemos estudiar fechas, símbolos, bestias, reinos y acontecimientos históricos.

Pero al final permanece la pregunta más importante:

¿Conozco realmente a Jesús?


11. Lo que todavía estoy aprendiendo

No pretendo tener todas las respuestas.

Sigo estudiando.

Sigo aprendiendo.

Sigo descubriendo cosas nuevas en la Biblia.

Y probablemente seguiré haciéndolo durante toda mi vida.

Porque mientras más estudias la Palabra de Dios, más comprendes cuánto te falta por aprender.

Y eso no me desanima.

Al contrario.

Me motiva.

Cada pregunta abre una puerta.

Cada capítulo puede revelar algo nuevo.

Cada profecía puede mostrar una dimensión diferente del plan de Dios.

Por eso este proyecto también es parte de mi propio proceso.

Estoy aprendiendo mientras enseño.

Y quiero que tú formes parte de ese camino.


12. Mi llamado: compartir antes de que sea demasiado tarde

Creo firmemente que estamos viviendo en un momento de la historia en el que necesitamos volver a estudiar la Biblia seriamente.

No por miedo.

No para crear pánico.

Sino porque Jesús prometió regresar.

Y si realmente creemos que Cristo viene, entonces ese mensaje merece ser compartido.

Hay personas que nunca han abierto Daniel.

Hay personas que nunca han leído Apocalipsis.

Hay personas que creen conocer el cristianismo, pero nunca han estudiado profundamente lo que enseña la Escritura.

Hay personas confundidas.

Personas buscando respuestas.

Personas heridas por la religión.

Personas que creen en Dios, pero no saben cómo acercarse a Él.

Y quizás alguien que está leyendo esto se encuentra exactamente en ese lugar.

Si ese eres tú, quiero decirte algo:

yo también estuve ahí.


13. Este es el propósito de Marca o Sello

Marca o Sello existe para ayudarte a encontrar la claridad que un día comenzó a transformar mi propia vida.

No quiero darte simplemente contenido.

Quiero ayudarte a estudiar.

A pensar.

A preguntar.

A comparar.

A descubrir.

Y, sobre todo, a mirar hacia Jesús.

Aquí hablaremos de Biblia.

De profecía.

De historia.

De doctrina.

De Apocalipsis.

De Daniel.

De los acontecimientos que impactan nuestra comprensión de los últimos tiempos.

Pero siempre regresaremos al mismo lugar:

la Palabra de Dios.

Porque cuando todo cambia, la Biblia permanece.

Cuando las opiniones cambian, la Biblia permanece.

Cuando las tendencias pasan, la Biblia permanece.

Y cuando llegue el momento de estar frente a Dios, ninguna opinión humana será nuestro fundamento.


14. Mi historia continúa

Esta historia todavía no termina.

De hecho, siento que apenas comienza.

El mismo Dios que me llamó desde niño, aunque yo no entendía Su llamado, me permitió recorrer un camino lleno de preguntas, descubrimientos y aprendizaje.

Hoy entiendo algo que antes no comprendía:

Quizás Dios estaba trabajando mucho antes de que yo pudiera verlo.

Aquello que parecía casualidad terminó formando parte de un camino.

Un video.

Una pregunta.

Un estudio.

Una profecía.

Una Biblia abierta.

Y poco a poco, una vida comenzó a cambiar.

Hoy quiero utilizar lo que Dios me ha permitido aprender para ayudar a otras personas a buscar por sí mismas.

Porque la verdad no debería pertenecer a un hombre.

La verdad pertenece a Dios.


15. Bienvenido a Marca o Sello

Si llegaste hasta aquí, gracias por conocer un poco de mi historia.

Pero más importante que conocer mi historia es que comiences tu propia búsqueda.

Abre la Biblia.

Haz preguntas.

No tengas miedo de investigar.

No aceptes algo simplemente porque alguien lo dijo.

Y tampoco rechaces algo simplemente porque contradice lo que siempre has creído.

Estudia.

Compara.

Examina.

Y deja que la Escritura hable.

Mi deseo es que este sitio sea un lugar donde puedas encontrar respuestas, descubrir verdades bíblicas y, sobre todo, conocer más profundamente a Jesús.

Esta es mi historia.

Esta es mi misión.

Y este es el propósito de Marca o Sello:

ayudar a otros a encontrar la claridad que un día transformó mi vida.

Solo Biblia.

Solo profecía.

Solo Jesús.

Bienvenido a Marca o Sello.

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